Domingo, Marzo 18, 2007

Primeras postales de Shanghai

Shanghai es una ciudad de múltiples contrastes. Lo mismo podría decirse por supuesto de Buenos Aires. Pero acá no solo las proporciones de todo son muchísimo más grandes (edificios más altos, más cantidad de autos, más gente, más ruido, incluso más bocinazos, más luces, más carteles de propaganda, más quilombo) sino que el todo es más exagerado y más kitsch, es decir: más exageradamente kitsch.

Está la cara moderna de la ciudad: „el Bund“. Es la fachada de Shanghai de las postales, la Manhattan local, con los edificios más altos, más modernos y más colorinches que se hayan visto, asomando al otro lado del río Huang Pu. Pareciera una copia en real del dibujito animado „Futurama“. Sólo faltan los autos voladores esquivando torres y antenas satelitales. En esos edificios se encuentra el centro financiero de China. Y en todos los últimos pisos (el edificio más alto tiene por el momento 88 pisos) se instalaron bares y restaurantes de primer nivel, con una vista impresionante, para la comunidad expatriada o para el ínfimo porcentaje de chinos (que sigue siendo un gran número) que se lo puede permitir. Esa es la Shanghai que se vé en la televisión occidental: la „Fachada“, no solo porque es la cara de la ciudad, sino también porque detrás de toda fachada se esconde algo que no tiene nada que ver con ella. La primera fachada es la de Shanghai con respecto a China. De eso no puedo contar nada aún. La segunda fachada es la de Shanghai con respecto a la misma Shanghai. La Shanghai capitalista, consumista, primermundista, y la que está atrás, no en las periferias, no en barrios aislados, sino ahí mismo, en ese edificio destartalado justo al lado del Empire State chino, con sus andamios de obra hechos de bambú; en esa callejuela con ropa colgada en las ventanas y puestos de mercado, justo al lado de la Nanjing Lu, la peatonal comercial más importante y lujosa de Shanghai.

En cualquier lugar pueden aparecer al mismo tiempo todos los contrastes juntos: Mirar a la derecha, Starbucks ultra cool, con su café a 30 yuan (3 euros). Mirar a la izquierda, puestito vendiendo patas de gallina para ir masticando hasta la hora de la comida y un vaso de leche de soja para hacerlas bajar, a 5 yuan el Snack.

Y después está la Shanghai para turistas: calles comerciales enteras construidas en forma de „China tradicional“, con faroles rojos, techos de pagoda y Budas en luces fluorescentes.

Se venden por todos lados colgantes rojos de souvenir, para la buena suerte, y piedras de jade, caligrafías, fuentes de la dinastía Ming, todo en sus más variadas calidades de falsificación. Un verdadero parque de diversiones, al mejor estilo Disney.

 

Todo bien a lo Mao (a lo ma´o meno´).

Posted by LaBombaChina at 10:47:14 | Permanent Link | Comments (3) |
Comentarios
1 - Todo lo que veo me parece interesante y muchas cosas lindas, por supuesto ya quiero algo rojo para la suerte o una imitacion de jade.Seran como laspiedras del Etna?Buenisimas las fotos.
Un beso. (Comment this)

Escrito por: lupe at 2007/03/18 - 14:36:29
2 - Shanghai: 20% de Seattle; 20% de Sydney; 30% de Barrio Chino de Belgrano; 30% de la Feria de la Salada sobre el Camino Negro. (Comment this)

Escrito por: gatopaldo at 2007/03/20 - 03:08:05
3 - Es cierto, Shanghai es contrastante y no es igual a nada que conozcamos. (Comment this)

Escrito por: Gatopaldo at 2007/03/20 - 17:49:42
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